Nací en agosto, con un calor espantoso y los amigos de vacaciones.
Dije mis primeras palabras en seguida, y de aquí pasé a “Els
Pastorets” y al teatro clásico de los escenarios de aficionados.
Después pasé del teatro experimental al cabaret, y a
la revista musical, y al circo, y a los monólogos y, finalmente,
a los cuentos. ¡Y aquí me he quedado!. Ya hace más
de diez años que narro cuentos en las bibliotecas, en los pubs,
en los parques, en Barcelona, en España, en Nueva York, en La
Habana... |